sábado, 7 de abril de 2012

30 semanas y media...

    Por que no todo es completo, hay cosas que son mitades y sólo algunos saben como completar. No significa ser la misma mitad sino complementar lo ya existente.

   Con esto intentó justificar el diferente comienzo, bueno... fue el mismo comienzo pero de otra manera, al fin y al cabo diferente. Si no era igual, era distinto. Es obvio, ¿no?. Pero vaya, tanto a él, como al otro le gustaba eso. Plantearse las cosas para sus adentros, debatirse entre sus propias ideas y darle una vuelta de tuerca a todo. La gente no los entendía, ellos tampoco se dejaban entender, que más les daba la gente...

    Son tal para cual, son iguales, que no se engañen, son exáctamente iguales. Pero antes no lo sabían, se veían con cierta distancia, se fueron alejando en el espacio tan lentamente como el tiempo pasaba. Qué incoherencia parecía, pues en ese momento compartían pasta de dientes, un gran dato, aunque parezca nimio. Eso tambien les gustaba, las cosas nimias. Todo aquello que parecía insignificante a ojos de la gente, esa gente que obviaba detalles tan superfluos y que a estos dos les encantaban. Los detalles en una foto, los recuerdos redundantes, la alineación de los componentes del todo, las prisas por las estupideces y el poner la puntilla, esa era la especialidad de aquel par.

    Por parecerse, se parecían hasta en el gusto por lo grande. ¿Pero no era el gusto por las pequeñas cosas, los detalles? Si... pero entiéndelos, ya sabes que les gustaba darle la vuelta a las cosas, buscarle las segundas visiones, la otra cara.

    Bueno eso de lo grande era así por las mujeres, ellas eran grandes, en toda la amplitud del término. Mujeres con grandes personalidades, con fortaleza, con un buen cuerpo y férreos valores, ambos tenían la misma para mas inri. De hecho, loos dos disfrutaban de ella, cada uno a su manera pues eran dos partes de un todo, se complementaban, más ciertamente... no son iguales, nunca lo fueron. Pero con la distancia del presente y la cercanía del ahora, se valoran, se comprenden más y miradas que antes no llevaban nada, ahora dicen mucho más. Esas miradas ahora llevan sonrisas debajo, pensamientos positivos encima y toda una gran carga genética similar alrededor...

    Pero lo de la mujer, si la compartían, ¿por qué sería bonito? Sencillamente porque ambos la hacían reir... y no hay nada mas bonito...

- Abuelo... ¿en qué pensabas cuando empezaste a contarme esto?
- No lo sé, hijo mío.
- Y ahora, ¿de quién hablas?
- De ti y de los que calmaron tu sed, cuando aún no podías ir solo al rio...

lunes, 2 de abril de 2012

30 semanas!!

     Siempre comienza de la misma forma, y seguirá siendo así hasta que encuentre otra manera de comenzar. O no comienze...

     Porque la vida es dicotómica, la vida son decisiones y estas son ceros y unos, acción y reposo, si o no, correr el riesgo o mantener lo seguro. De hecho, la misma vida forma parte de una dicotomía superior, vida o muerte. No hay estado intermedio ni hay medias tintas en este aspecto. Pues así debería ser siempre, pero como precisamente existe esta dicotomía, a veces, no lo es! 

     Gracias a esto, supongo, existe la incertidumbre. Apostar al negro y esperar que salga el rojo, apostar al rojo y no saber que va a salir... Cuestiones azarosas, alejadas de simples casualidades son las que determinan esta incertidumbre. Pueden pasar mil y una cosas antes de que se tome la decisión correcta o incorrecta. Lo importante es que se tome... o que no se tome. Depende como lo mires, como lo sientas y como se esté sintiendo. Como decían, todo depende. 

     Y son tantas cosas de las que depende... o tan pocas. Pues solo son dos, ¿dos las cosas o dos de los que las cosas dependen? Mejor lo segundo, así... algo depende de él... 

- "Oh abuelo, ahora lo entiendo todo... pero lo que no me has revelado aún es la identidad de él."
- "Tranquilo pequeño mío... tu ya le conoces, pronto lo verás rio abajo. Cuando esa parte de río, toda esa agua, discurra hasta aquí".
Tweets por @sergiovlb