Siempre comienza de la misma forma, y seguirá siendo así hasta que encuentre otra manera de comenzar. O no comienze...
Porque la vida es dicotómica, la vida son decisiones y estas son ceros y unos, acción y reposo, si o no, correr el riesgo o mantener lo seguro. De hecho, la misma vida forma parte de una dicotomía superior, vida o muerte. No hay estado intermedio ni hay medias tintas en este aspecto. Pues así debería ser siempre, pero como precisamente existe esta dicotomía, a veces, no lo es!
Gracias a esto, supongo, existe la incertidumbre. Apostar al negro y esperar que salga el rojo, apostar al rojo y no saber que va a salir... Cuestiones azarosas, alejadas de simples casualidades son las que determinan esta incertidumbre. Pueden pasar mil y una cosas antes de que se tome la decisión correcta o incorrecta. Lo importante es que se tome... o que no se tome. Depende como lo mires, como lo sientas y como se esté sintiendo. Como decían, todo depende.
Y son tantas cosas de las que depende... o tan pocas. Pues solo son dos, ¿dos las cosas o dos de los que las cosas dependen? Mejor lo segundo, así... algo depende de él...
- "Oh abuelo, ahora lo entiendo todo... pero lo que no me has revelado aún es la identidad de él."
- "Tranquilo pequeño mío... tu ya le conoces, pronto lo verás rio abajo. Cuando esa parte de río, toda esa agua, discurra hasta aquí".
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