Punto y coma, decisión.
Mucho atrás, se acabó.
Todo estaba muerto, eso pareció,
el avión despega, sale el Sol.
Vengo del Sur, llego tarde,
una sonrisa me espera, esto arde.
No estaba sólo, tenía a mi compadre,
estar a la Vanguardia, siempre por delante.
La Victoria en memoria, pipas elefante.
Se acabaron las mentiras, final al farsante,
tiro de recuerdos, el miedo era gigante.
Ahora capdavant es, hacia delante.
Gente que se moja, bebida de soja
mesa de cuatro patas, nunca estubo coja.
Blanca y azul, ahora es blanca y roja.
Hay que decidir y ser feliz con lo que escojas.
Una sonrisa, así nadie se enoja.
- Pero Abuelo, cómo funciona toda esta parafernalia. ¿Qué es una compuerta?
- Hijo mio, no es más que un medio, una forma de liberar todo el agua que hay en el embalse.
domingo, 30 de diciembre de 2012
lunes, 17 de septiembre de 2012
Legado andalusí
Cuando contaba las
mujeres de su vida con una sola mano y le sobraban dedos, le habló
en futuro. Como era costumbre en aquellos tiempos nadie le hizo caso,
ni él mismo se hacía caso, era un caso...
Pero hoy a
nadie le interesa eso, hoy interesa el repicar de los dedos encima
del teclado, una colección de botellas que descansa no mas allá del
ascensor y casi ocho kilos de presión en una rueda. Todo eso es
parte del legado, de un tesoro, de un castigo que muchas orejas
tendrán que soportar. Como azotes en la espalda de un publicista al
que llamaron Jesucristo, como cogotazos en la nuca de un jóven
inquieto o como gotas de sudor que caen en un manillar. Todo eso y
nada a la vez es parte del teclado.
No es ni
mejor ni peor que otros ese legado, es simplemente diferente. Y como
hoy es su día así quedará dicho, por que bién sabe él, que si no
fuera su día ese legado sería el mejor, el más grande, el que más
brilla y el que más precio alcanza en el mercado de glorias.
Que nunca pierde y
siempre gana eso tambíen estaba escrito, en uno de los pergaminos
andalusíes que encontaron detrás de las rocas. Esas palabras no se
borrarán con el tiempo, ni desaparecerán de la memoria. Esas
palabras viajaron, viajan y viajarán por cualquier camino, a menos
que se retrase la caballería y no puedan volar. En ese caso
cambiaremos los planes pero las estratégias serán idénticas...
La fiebre que te
entra, las aceitunas que tanto alimentan y los plátanos en el
bolsillo de atrás, eso tambien estaba detrás de aquellas rocas.
Estas rocas que tanto parecen importar, son rocas que estaban
escondidas, que empezaron a verse cuando comenzó la carrera, cuando
los días eran cortos y las confesiones largas. Cuando aquellas
jóvenes muchachas sabían que la barbacoa era un simple engaño para
ser besadas, cuando la octava planta era desaogo de todos los
menesteres y cuando la traición tocó a la puerta de esos jóvenes
que residian en la ciudad...
Quiero ser médico
fue la siguiente paparruchada, pero bueno, no quedaba más que oir.
Él mismo se dió cuenta de que las agujas y escarpelos deberían ser
sustituidos por procesadores de textos y algún que otro cuaderno.
Y con mas pena que
gloria, hemos llegado a la etapa reina. Aquella que ni es larga ni
tendida, pero tampoco corta ni escarpada. Esa etapa en la que vamos a
sustituir la Victoria por la Moritz y el Sur por la Vanguarida, los
paseos en un coche gris por los viajes en una línea verde, ese verde
que sólo se veía cuando juntos subían las escaleras y giraban a la
izquierda.
Ahora que cuenta
las mujeres con un ábaco o las recuerda recurriendo a su biógrafo,
puede hablar en pasado, pero no lo hace. Si no que habla en presente,
ese presente que se escapa por una sonrisa cada vez que cuenta, qué
feliz fué junto al creador de ese legado.
- Abuelo, cuéntame esa
historia en la que Santo Varón pierde.
- Hijo mío, Santo Varón,
nunca pierde.
- Eso es mentira y lo
sabes Abuelo, el perdió lo que tenía cuando dejó de cocinar con
aceite.
- Felicidades te diría,
tienes razón. Pero nunca dejes por mentiroso a un mayor, por poco
que sea siempre nació antes que tú. Aún así Felicidades por nacer
después que yo.
sábado, 14 de julio de 2012
Óvalo cuesta abajo
El embarazo ha ido genial, no he perdido detalle de cada instante. Ha sido un parto caluroso pero lleno de buenas sensaciones, ha sido como volver al momento de la concepción, pero lleno de luz. Asomarte a aquel momento, pero sin las entretelas y los velos inseguros que tenía aquella ventana. Esa ventana que dejó entrar la luz, sin egoismos, sin miedo, sin dudas.
Ahora ya respira, sus pulmones toman el aire de cada lugar donde está. Ahora ya come solo, sus manitas sostienen, de hecho, las galletas que el presente le ofrece. Ahora ya camina, costó que se mantuviera erguido y firme. Ya da sus primeros pasos...
Es genial poder ver como su hermano, su abuelo, sus bisabuelos y todos sus pequeños amigos lo miran con una sonrisa. La sonrisa que brota cuando ves a un bebé intentando emitir sus primeras palabras, esa misma que florece cuando un pájaro se posa en tu escritorio y te guiña. Pero, todos estos no serían tan felices sin ellos, sin los que hicieron posible este alumbramiento, sus padres. ¡Vaya!, olvidé el nombre de su padre y de su madre.
A partir de ahora no organizaremos el tiempo por semanas, si no por meses. Ahora cumplirá meses y todo seguriá fluyendo. Es el momento de su bautizo, comienzan las dudas. ¿Qué nombre le ponemos? Voy a sugerir algunos, pero me gustaría no ser el único que aporte datos a esta idea...
Podríamos ponerle Manuel, así tendría entereza. Podría ser Amelia, con su fuerza interior. Sergio, por su determinación. O quizás Victor, así compartirían guardería de nuevo. Un nombre bonito es Alba, me recuerda al amanecer. Un nombre que no me desagrada es Laura, por sus múltiples acepciones. Quizás Anna, por su versatilidad. También me agrada Jesús, por la novedad. Es muy agradable el nombre de Javier, quizás en su vertiente más catalana. O Alejandro, si lo acortas no está nada mal. Y, ¿que os parece Marta? No sería la primera vez... que lo pienso. Hay muchos más nombres pero sin duda el que me parece más adecuado para este alumbramiento...es, Libertad.
- "Has mentido". Le dijo el nieto.
- "¿Por qué dices eso hijo mio?. Preguntó el abuelo
- " Tu si sabes el nombre de sus padres". Recriminó el niño
- " Vale, pero cuida tus formas. Mi memoria es como un óvalo que rueda cuesta abajo...". Reconoció.
viernes, 18 de mayo de 2012
36 semanas
Hoy la música seguía sonando, nadie la paró. Seguía sonando pero más bajita, más flojita, a menos decibélios. En este momento no es necesaria la euforia, ahora toca abrir el pecho a golpe de recuerdo y sacar de sus duras entrañas la sensación que le llevó a tomar la decisión, esa decisión que se tomó justo antes de llegar a las Escaleras.
La decisión era no olvidarlo, poner un dique de memoria para que aquella sensación no se viera inundada por el olvido. De hecho este es el dique, ahora se materializará en puntos sobre una pantalla la seca sensación.
Formal, ajado, impertérrito, realista, enérgico y duro. Esta fue la progresión de la actitud que tomó al dirigirse a aquel niño, ese niño inocente que creía saberlo todo. El niño no era culpable, el niño era un niño y por tanto valiente, sobervio y egocéntrico, nada diferente de lo que todos fuimos... Pero la áctitud, no tenía nada que ver con la culpabilidad y por tanto tomó esa ascendencia en cuanto a su dureza.
El motivo de aquella dureza era una lucha de poder, el mismo motivo de casi todas las mierdas que tenemos que soportar día a día. El maldito poder, el poder... El poder con el que todos queremos bailar el Vals de media noche, con el que todos queremos acostarnos, pero con el que nadie quiere levantarse. Por las mañanas preferimos otras cosas...
El niño se sintió grande y quería demostrar su frágil fortaleza. Lo consiguió, tras las duras palabras, tras las realistas palabras, el niño no se vino abajo. Mantenía las cejas en su sitio y los labios en paralelo al techo de su habitación. Ni una lágrima, ni un mal gesto, solo negatividad y ansias de demostrar su frágil fortaleza. Como esto era una lucha de poder, las actitudes ascendieron con el tiempo hasta tornarse duras y atragantarse en las gargantas de los cuatro allí presentes, pero ninguno movió ficha.
Todos hablában, aunque ninguno escuchaba. Todos reprochaban actitudes, aunque ninguno fuera fiel a ellas. Todos daban lecciones moralistas, aunque ninguno moralizaba. ¿Está acaso capacitado un ladrón para dar lecciones de propiedad privada? o quizás, ¿está una prostituta capacitada para dar lecciones de castidad? o en último término, ¿está un suicida capacitado para dar lecciones de esperanza? Lo están, como el que más, pero su validez es otra cosa...
Por eso, que el niño demostrara su frágil fortaleza siempre, era otra cosa... El niño se derrumbó, vió desaparecer mi dureza tras aquella puerta automática del ascensor. Se cerró la puerta y sus lacrimales se abrieron, comenzó a llorar, yo no lo ví, no me hizo falta verlo...
Su madre se encargaría de asomarse al balcón, y con un gesto bastante descriptivo, me informó de la caída de aquel pequeño gigante. Un niño valiente, inteligente y que se conoce más de lo que muchos adultos desearían conocerse en su vida. Un niño, no más. No le hace falta más para ser tan grande...
Y bien, ahora el recuerdo está intacto, mis sensaciones de aquel momento están vivas y mis ganas de enseñar a ese niño que la valentía se tiene que tener en la cabeza, pero no se debe mostrar, aún están mas vivas. Ese niño no solo me ha dado dos cromos...
Ese niño entre otras cosas, me ha hecho reflexionar que la Dureza, no está en la intensidad de la voz, sino en la intensidad de las palabras, en unas duras ideas.
Otro niño, esta vez, el nieto. No preguntó nada, ni siquiera se preguntó porqué la música ya no sonaba... Tan solo, volvió pulsar el botón, volvio a escuchar la música. Sonaba "En mi nueva vida" y como 36 semanas, son nueve meses en mi nueva vida, algo ha nacido...
miércoles, 9 de mayo de 2012
35 semanas!
Desde que uno de los profesores comenzó explicando la Correlación entre variables, otro optó por mostrar las diferentes perspectivas de la Psicología social y el último se fué introduciendo en el mundo de las ondas cerebrales, los conceptos fueron calando entre el público. Publíco, no en el sentido de gente reunida en determinado lugar para asistir a un evento, si no en el sentido de vulgar y común... Porque eso es lo que había allí, gente común sin ansias de nada... meros espectadores.
Pero bueno, quién mierda era él para juzgar las ansias de aquella pobre gente o sus razones para estar alli.
Pues él era el mismo que mas tarde subió las escaleras. Y por ese simple hecho ya podía juzgarlos...
Pues él era el mismo que mas tarde subió las escaleras. Y por ese simple hecho ya podía juzgarlos...
- Unas escaleras... !pues vaya mérito!
Pero no eran unas escaleras normales, eran las escaleras mágicas de las que muchos han oído hablar, por las que muchos querían subir.
Estas escaleras eran muy raras, porque eran una paradoja ascendente o descendente según como se miren. Pues desde abajo el iba, y al ir todo se volvía real, todo tornaba gris, pues la realidad era dura y nada benévola con su posición. Así que él hacía sus menesteres y volvía, pero al volver nada mejor le esperaba. Al venir, las cosas eran imaginarias, del color arcoiris, pues la imaginación era suave y muy sarcástica con su papel.
Entonces que mierda de escalera es esta, si al subir las cosas son feas y al bajar irreales. ¿Que haría el pobre zagal? ¿Subir o bajar...?
El zagal subió... pero es que luego bajó... Por tanto se planteó si era mejor subir o bajar. Pero es que venía de tan arriba... que no le importaba si subía o si bajaba, pues para ese dilema lo importante no era el espacio... sino el tiempo.
No solo las escaleras eran un lío, sino que los escalones también. Dondé pensaba que reposaba la oscuridad, las miradas soslayadas, los recelos y las malas preguntas, no había mas que luz, miradas de complicidad, confianza y buenas respuestas!
Al final, todo lo solucionó con Dopamina, Serotonina, Catecolaminas, bastante gasto de ATP y una chispa de Vino dulce!!
sábado, 7 de abril de 2012
30 semanas y media...
Por que no todo es completo, hay cosas que son mitades y sólo algunos saben como completar. No significa ser la misma mitad sino complementar lo ya existente.
Con esto intentó justificar el diferente comienzo, bueno... fue el mismo comienzo pero de otra manera, al fin y al cabo diferente. Si no era igual, era distinto. Es obvio, ¿no?. Pero vaya, tanto a él, como al otro le gustaba eso. Plantearse las cosas para sus adentros, debatirse entre sus propias ideas y darle una vuelta de tuerca a todo. La gente no los entendía, ellos tampoco se dejaban entender, que más les daba la gente...
Son tal para cual, son iguales, que no se engañen, son exáctamente iguales. Pero antes no lo sabían, se veían con cierta distancia, se fueron alejando en el espacio tan lentamente como el tiempo pasaba. Qué incoherencia parecía, pues en ese momento compartían pasta de dientes, un gran dato, aunque parezca nimio. Eso tambien les gustaba, las cosas nimias. Todo aquello que parecía insignificante a ojos de la gente, esa gente que obviaba detalles tan superfluos y que a estos dos les encantaban. Los detalles en una foto, los recuerdos redundantes, la alineación de los componentes del todo, las prisas por las estupideces y el poner la puntilla, esa era la especialidad de aquel par.
Son tal para cual, son iguales, que no se engañen, son exáctamente iguales. Pero antes no lo sabían, se veían con cierta distancia, se fueron alejando en el espacio tan lentamente como el tiempo pasaba. Qué incoherencia parecía, pues en ese momento compartían pasta de dientes, un gran dato, aunque parezca nimio. Eso tambien les gustaba, las cosas nimias. Todo aquello que parecía insignificante a ojos de la gente, esa gente que obviaba detalles tan superfluos y que a estos dos les encantaban. Los detalles en una foto, los recuerdos redundantes, la alineación de los componentes del todo, las prisas por las estupideces y el poner la puntilla, esa era la especialidad de aquel par.
Por parecerse, se parecían hasta en el gusto por lo grande. ¿Pero no era el gusto por las pequeñas cosas, los detalles? Si... pero entiéndelos, ya sabes que les gustaba darle la vuelta a las cosas, buscarle las segundas visiones, la otra cara.
Bueno eso de lo grande era así por las mujeres, ellas eran grandes, en toda la amplitud del término. Mujeres con grandes personalidades, con fortaleza, con un buen cuerpo y férreos valores, ambos tenían la misma para mas inri. De hecho, loos dos disfrutaban de ella, cada uno a su manera pues eran dos partes de un todo, se complementaban, más ciertamente... no son iguales, nunca lo fueron. Pero con la distancia del presente y la cercanía del ahora, se valoran, se comprenden más y miradas que antes no llevaban nada, ahora dicen mucho más. Esas miradas ahora llevan sonrisas debajo, pensamientos positivos encima y toda una gran carga genética similar alrededor...
Bueno eso de lo grande era así por las mujeres, ellas eran grandes, en toda la amplitud del término. Mujeres con grandes personalidades, con fortaleza, con un buen cuerpo y férreos valores, ambos tenían la misma para mas inri. De hecho, loos dos disfrutaban de ella, cada uno a su manera pues eran dos partes de un todo, se complementaban, más ciertamente... no son iguales, nunca lo fueron. Pero con la distancia del presente y la cercanía del ahora, se valoran, se comprenden más y miradas que antes no llevaban nada, ahora dicen mucho más. Esas miradas ahora llevan sonrisas debajo, pensamientos positivos encima y toda una gran carga genética similar alrededor...
Pero lo de la mujer, si la compartían, ¿por qué sería bonito? Sencillamente porque ambos la hacían reir... y no hay nada mas bonito...
- Abuelo... ¿en qué pensabas cuando empezaste a contarme esto?
- No lo sé, hijo mío.
- Y ahora, ¿de quién hablas?
- De ti y de los que calmaron tu sed, cuando aún no podías ir solo al rio...
lunes, 2 de abril de 2012
30 semanas!!
Siempre comienza de la misma forma, y seguirá siendo así hasta que encuentre otra manera de comenzar. O no comienze...
Porque la vida es dicotómica, la vida son decisiones y estas son ceros y unos, acción y reposo, si o no, correr el riesgo o mantener lo seguro. De hecho, la misma vida forma parte de una dicotomía superior, vida o muerte. No hay estado intermedio ni hay medias tintas en este aspecto. Pues así debería ser siempre, pero como precisamente existe esta dicotomía, a veces, no lo es!
Gracias a esto, supongo, existe la incertidumbre. Apostar al negro y esperar que salga el rojo, apostar al rojo y no saber que va a salir... Cuestiones azarosas, alejadas de simples casualidades son las que determinan esta incertidumbre. Pueden pasar mil y una cosas antes de que se tome la decisión correcta o incorrecta. Lo importante es que se tome... o que no se tome. Depende como lo mires, como lo sientas y como se esté sintiendo. Como decían, todo depende.
Y son tantas cosas de las que depende... o tan pocas. Pues solo son dos, ¿dos las cosas o dos de los que las cosas dependen? Mejor lo segundo, así... algo depende de él...
- "Oh abuelo, ahora lo entiendo todo... pero lo que no me has revelado aún es la identidad de él."
- "Tranquilo pequeño mío... tu ya le conoces, pronto lo verás rio abajo. Cuando esa parte de río, toda esa agua, discurra hasta aquí".
lunes, 30 de enero de 2012
20 semanas...
Dicen que no te han visto por aquí, que hace tiempo que no sabe de tí. Sin presión alguna siguió a lo suyo, ya sabía que iba a suscitar ese tipo de pensamientos. Es decir, vino preparado para ello. ¿Con qué..?
Con lo más poderoso que tiene, aquello que pocas veces le falla, lo que intenta cuidar y que más de una vez lo ha sacado de un apuro. Sin duda su fiel compañera y desinteresada viajera. Por tanto comenzarón a invitarse a salir y ambos se mostraron muy compenetrados.
La invitaba al baile y ella danzaba con los pasos adecuados, en una sincronía perfecta, sin desorden y con buen ritmo. La única disonancia venía impuesta desde fuera, él daba por echas cosas que ella no se atrevía a materializar. No por falta de ganas, ni por verguenza, ni si quiera por el qué dirán. Sino por evitar disputas que no traerían nada positivo...
Dicho esto, le dijeron que ya podía explicar el tiempo de su ausencia o por los menos el motivo. Miró para otro lado y continuó caminando... Me han escuchado, dijo para sí. Pero nadie me ha entendido, siempre estube pues nunca me fuí... ahora todo es igual, aunque distinto porque han cambiado muchas cosas que ya os explicaré. Lo más positvo es que ella parece entenderlo, aún es pronto. Pero parece que caminamos en el mismo sendero...
Disfruta de tu día dijo el abuelo al nieto y a su amiga, que como esas cañas que viajan con el agua, todo es cuestión fluir...
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